El otro día, buscando aquella canción de Amaral, me encontré con esto en el youtube, y no me he podido resistir a colgarlo:
¿Cuál fue su reacción cuando esa mirada encontró y le hipnotizó congelando su expresión? Ella es como un imán que le quita todo el metal, tal es su ambición que él no da ni un paso atrás. Él es la ingenuidad y ella el saber estar, él sueña con hallar la interacción genial, poderla repeler a distancia un poco prudencial. Tal vez sea mejor no entenderse entre los dos para conservar cada uno su razón. Se encuentran al azar, hiperrealismo sensual e imaginación y se enfrentan sin hablar. Difícil elección, o filosofía o amor o lo funcional o a la escuela emocional. Le gustaría hablar de algo que no es real, antes que escuchar lo que conoce ya.
Qué maravilla. Cada vez que veo a Antonio Vega, hoy, me acuerdo de ese chico triste y solitario y se me cae el alma a los pies.
Ya que estoy, voy a volver a colgar Lucha de gigantes, que también ocupa un lugar especial en mi corazoncito. Como el video no añade nada, lo encojo; quédate con el sonido. Cuando escucho esta canción, es como si oyese el mar batiéndose contra la costa, me siento como mecido por el oleaje...
Lucha de gigantes convierte El aire en gas natural Un duelo salvaje advierte Lo cerca que ando de entrar En un mundo descomunal Siento mi fragilidad Vaya pesadilla corriendo Con una bestia detrás Dime que es mentira todo Un sueño tonto y no mas Me da miedo la enormidad Donde nadie oye mi voz Deja de engañar No quiero ocultar Que has pasado sin tropezar Monstruo de papel No se contra quien voy O es que acaso hay alguien mas aquí Creo en los fantasmas terribles De algún extraño lugar Y en mis tonterías para Hacer tu risa estallar No quiero ocultar Que has pasado sin tropezar Monstruo de papel No se contra quien voy O es que acaso hay alguien mas aquí Deja que pasemos sin miedo.