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golpes bajos

La realidad supera la ficción

Increíble, pero cierto. Tengo que decir en su defensa que éstos no son los Estados Unidos que yo conozco. Pero haberlos, haylos. 

No hay uno sin dos, o Amigo en elfo se dice melón

By Sauron Lamderth. Visto por Diego again. Si el otro era exclusivamente pa frikis, este ya no se dónde meterlo.

Campaña Que Jodan al Rey


Esto de la inmunidad de la Corona es una idiotez absurda que sólo sirve para que la derecha cavernicola salga con cara de ofendida a llamar a todo el mundo traidores un par de veces al mes. Ya es hora que nos organicemos bien y lancemos una campaña a gran escala de afrentas al Rey colectiva, para librarnos de una puñetera vez de estas chorradas. Juan Carlos I será campechano y todo lo que quieras, pero no es España. Es más, el tipo es un funcionario más; nos debería estar lamiendo las botas y dándonos las gracias cada día por el puto chollo que tiene que le paguemos su chabolita en Mallorca y otras chucherías.

Injuriemos, pues, al Rey, por el bien de la libertad de expresión, el sentido común y el combate eterno contra la estupidez cavernaria: “¡Juan Carlos es más tonto que una merluza a la plancha!”. Unios, amigos míos, en la cruzada injuriosa. Para que la fiscalía no se aburra.

Visto en A sueldo de Moscú

11 de Septiembre. Aniversario.

 

Otro video, largo:

 

11 de Septiembre, sexto trigésimo cuarto aniversario. Mueran todos los generales traidores y todos los Henry Kissingers del mundo.

Explico algunas cosas

Preguntaréis: ¿Y dónde están las lilas?
¿Y la metafísica cubierta de amapolas?
¿Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?

Os voy a contar todo lo que me pasa.

Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.

Raúl, ¿te acuerdas?
¿Te acuerdas, Rafael?
Federico, ¿te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
¡Hermano, hermano!

Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.

Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.

¡Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiarían!

¡Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!

Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.

Preguntaréis: ¿por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?

¡Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!

 

España en el corazón
Pablo Neruda

La memoria de los peces, Vingt ans après o Elephant II

Tú quizas mientras busques en papeles perdidos
la letra de una canción que yo te he escrito

Anoche tuve un sueño. Soñé que diez años no habían pasado. O sí; habían pasado, muchas cosas habían cambiado, pero había otras que, inexplicablemente, permanecían, como eternas. La belleza, largo tiempo perdida, de repente recuperada. Sentimientos de ternura que hoy desconozco y, sin embargo, vuelvo a sentir. El poder de una voz para, con una sola frase, conmover raíces que creía muertas.

Era sólo un sueño. Simplemente. Todo.

Dramatis personae


Leo en Preferiría no hacerlo, respecto a la Guerra de Sucesión al Trono Popular:

Lo de esta gente de la derecha es para nota. Su Julio César tiene muchos Brutos con el puñal apretado bajo la toga, pero no para atravesarle a él -al que ya consideran un difunto- sino para darse matarile entre ellos a una señal convenida. El último acto de este drama acumula tanta sangre que no será apto para todos los públicos.

Según se me dibuja la sonrisa por el afilado comentario, me viene a la memoria la versión de aquel dramaturgo inglés -et tu, Brute. Pero creo que en este caso la comparación acertada sería con Ran (King Lear, vaya).



Se corta el pene y lo tira al retrete...


... porque no quería pecar más. ¡Quién no lo ha pensado alguna vez (más a menudo ellas en hacérselo a ellos)!

Si es que... ¡hay gente pa tó!

(Visto en El Mundo)

F.P.M.

Ha muerto Francisco Umbral, buen escritor, genial columnista, y en los últimos años, triste adulador. En los 90, siendo un chavalín, compraba El Mundo por sus columnas. Cómo cambian los tiempos; entonces era el periódico que investigaba los GAL, y ahora es la biblia del colectivo Elvis Vive.

Poco a poco se nos han ido yendo los buenos columnistas que quedaban: primero fué Vazquez Montalbán, luego Haro Tecglen, ahora Umbral. Queda la morralla -así que habrá que dejarse de periódicos y dedicarse al caldero.



Me ha llamado la atención que, al recordar la gente estos días el episodio con la Milá, parece que entre casi todos quedó como un maleducado. A mí me pareció entonces, y me sigue pareciendo ahora, que hizo muy bien en dejar a la Milá con el culo al aire por llevarle a su programa con engaños. Que la que quedó mal, como la caradura que debe de ser, fué ella. ¿Qué opinan ustedes?

Viento negro, fuego y acero

By Reserva Dos. Visto por Diego. Exclusivamente pa frikis.

 

Busque "miserable" en Google

Busque "miserable" en Google

Muerte de un Ciclista Motorista

Muerte de un <strike>Ciclista</strike> Motorista<br /></em>

La imagen del satélite de Google Maps es antigua. Es la incorporación de la vía de servicio a la A-1 en el kilómetro 24, nada más pasar Algete. Hoy existe una vía de servicio a cada lado de la autopista, de forma que la del lado derecho se ha convertido en una vía rápida de dos carriles, ambos en sentido Burgos.

El sábado, un motorista de 48 años, perdió la vida en este lugar. Iba por la vía de servicio, bastante rápido, supongo, pero no como para haber causado nunca un accidente. Un Passat gris salió de la autopista, y bajando la velocidad hasta casi detenerse, como si fuese un cruce, trató de atravesar la vía de servicio de lado a lado, perpendicularmente, para llegar a un caminito que llevaba a un restaurant, o a una finca, quién sabe. El motorista casi no tuvo tiempo para frenar. El conductor del coche no debió ni verlo. LLevar tapadas las ventanas de todo el lateral derecho con una tela, para evitar el calor del sol, no debió de ayudar, desde luego. La moto impactó de lleno, frontalmente, contra la puerta trasera del coche. El piloto y la moto, o lo que quedaba de ellos, salieron despedidos en un salto imposible por encima del coche. Por la fuerza del impacto, el Passat dió a su vez un trompo de varias vueltas, hasta clavarse en el quitamiedos del lado derecho de la vía de servicio.

Cuando llegamos a su altura, los dos ocupantes del coche, un cincuentón de pelo blanco y polo rosa, y su mujer de collar de perlas y gata blanca en los brazos, salían confusos pero ilesos del coche. El motorista estaba tendido sobre el asfalto. La moto estaba reventada. Parte del depósito había saltado, dejando a la vista las entrañas de la máquina; la gasolina fluia libre sobre el asfalto. Llamé a urgencias. El motorista estaba inconsciente. Rondaría los cincuenta. El casco, roto por varios sitios, todavía le cubría la cabeza. Llevaba vaqueros, camiseta negra, botas de cowboy y un pañuelo de confederado al cuello. Maś tarde le decubriríamos también algún tatuaje y piercings en los pezones. Todavía respiraba. En los diez o quince minutos que tardó en llegar el SUMMA, no nos atrevimos a tocarle, como dicen los manuales, por no producirle una lesión medular irreparable. La UVI móvil tardaría un par de minutos más. Alguien pidió una bala de oxígeno, en la parte de atrás de la ambulancia. En un par de minutos me encontraba sujetando el goteo de suero, rodeado de sanitarios que trataban denodádamente de salvarle la vida a aquel hombre. Había dejado de respirar, y no tenía pulso. La obstrucción de las vías respiratorias quedó patente cuando empezaron a hacerle la reanimación. Mientras yo sostenía la bolsa de suero, la vida se le iba escapando a borbotones por la boca, según le comprimían y descomprimían el pecho, en forma de sangre y trozos de pulmón.

-¿Tiene alguna posibilidad?

-No. Seguimos con la reanimación porque nunca se sabe, pero tiene todo el lado derecho del tórax reventado por dentro.

Pregunté si podríamos haber hecho algo, de no ser tan profanos, en esos primeros diez minutos, para salvarle la vida. No, su cuerpo no daba más de sí. Tenía el pulmón colapsado, los traumatismos eran tan graves que no le permitían seguir viviendo. Después de unos cuarenta minutos eternos, los de los servicios sanitarios se dieron por vencidos. Estos hombres y mujeres son héroes. Por cada vida que salvan Dios sabe cuántas perderán, y en qué horribles condiciones. Pero no cejan.

Le deseo al conductor del Passat muchos años de carcel para reflexionar sobre las imprudencias temerarias. A su mujer, muchas noches sin dormir pensando en por qué nunca le dijo nada a su marido por hacer esas pirulas.

Desde hoy, llevo casco.

 

(Cómo lo vió Laura, en su blog )

Los viejos rockeros nunca mueren

 

Nunca pensé que llegaría a decir esto, nunca pensé que mis ojos llegarían a verlo. He estado en un concierto de Jeff Beck. A sus sesenta y tres años, lo daba por retirado, dedicándose su hobby de siempre, modificar coches. El hobby que a finales de los 80 casi le cuesta el pulgar, lo que nos habría dejado sin el que podría muy bien ser el mejor guitarrista on Earth. A sus sesenta y tres años, su música, su forma de tocar, sigue siendo tan vibrante y tan fresca como siempre, o más. Dice que la única forma de sacar un sonido decente de una Strato es maltratarla. Lo que él hace debe ser delito en algunos países.

En el video que he colgado versiona Nadia, una canción de Nitin Shawney. Curiosas las vueltas que da la vida para volver al punto de partida. Los guitarristas horteras y ególatras -como yo- podrían aprender mucho de músicos como éstos.

Los viejos rockeros nunca mueren. Jeff Beck está de vuelta. Yo, al blog, también, creo.

Elecciones

En las últimas elecciones, un apoderado del PP pretendió impedirme el acceso al colegio electoral porque llevaba un cartel en el que ponía "Las bombas de Irak estallan en Madrid". Me amenazó con que la policía me detuviese y me llevase a la comisaría. Tuve que llamar yo, con mi teléfono, a la Junta Electoral para aclarar lo que nunca debió necesitar aclaración: que con ese cartel podía entrar a votar perfectamente. Un apoderado sabe muy bien qué se puede y qué no se puede hacer en un colegio electoral. El deber de este personaje era garantizar el derecho de la gente a votar libremente, y no coaccionar a los votantes, y tratar de impedir que ejerciesen su derecho, si no iban a votar por su partido. Un fascista de libro. Después de votar fui a darle la mano, y le dije que a ver si la próxima vez no tenía que hacer su trabajo yo por él. Le tenía que haber denunciado, pero en fin, se me pasó.

Esta vez voy yo de apoderado. Por IU, me lo ha pedido una amiga, que no tienen gente. Yo encantado. Y si viene alguien a votar con un "negociación en mi nombre no", o un "11M queremos de saber", o una bandera con pollo, me partiré la cara porque pueda votar en libertad.

Ir todos a votar el domingo, que luego no vale cagarse en las obras de la M30 si no has ido a votar. Votar a quien os plazca, y si no os place nadie, votar en blanco. O mejor, votar nulo, que no favorece a la mayoría como el blanco. Pero votar.

El Morador en el Umbral

MINA: I've wanted this to happen. I know that now. I want to
be with you always.


VLAD: You cannot know what you are saying.

MINA: Yes, I do. I feared I would never feel your touch again.
I thought you were dead.


VLAD: There is no life in this body.

MINA: But you live! You live! What are you? I must know!
You must tell me!


VLAD: I am nothing, lifeless, soulless, hated and feared. I
am dead to all the world...hear me! I am the monster the
breathing men would kill. I am Dracula.



La Diosa Fortuna me ha reservado un singular papel en esta tragicomedia suya que es la existencia: soy el puñado de guijarros arrojado al estanque. Ni siquiera me ha dejado un pequeño pero digno papel de canto rodado, no; soy el puñado de guijarros.

Cualquier piedra puede ser arrojada a un estanque en calma y, según su forma y cómo haya sido lanzada, podrá rebotar varias veces en un alegre baile sobre la superficie, o hundirse tranquila y plácidamente en el agua. En cualquier caso, la irrupción en escena de la piedra produce en el estanque una serie de ondas que, conforme propagan la noticia del impacto, hacen aparecer en la superficie del agua formas más o menos graciosas.

Un puñado de guijarros, en cambio, sólo produce caos, desorden, desconcierto. Un puñado de guijarros, una vez arrojado, golpea indefectible el agua, ignorante tal vez de su páthos, de su sino, pero no por ello menos devastador.

Hay días en los que siento que he sido traído al mundo como una fuerza destructora, como un elefante a una cacharrería. Lo peor es que la mayoría de las veces sólo soy consciente de ello a posteriori. Mientras desempeño mi papel, permanezco, como el elefante, en el dulce sueño de la ignorancia, y sólo acabada la función soy consciente de mi propia torpeza.

Presagios 34

La obediencia que esta noche
me susurras al oído
obediencia es de veleta.
¿Estar quedo? ¿Cambiar mucho?
Eso será como quieran
los aires que muevas tú
para jugar con la ausencia.
No te quejes de mis vueltas
y de no encontrarme nunca
cara a cara:
el huirte es obediencia.
Y si mi alma no te está
nunca quieta,
no la llames volandera:
fidelidad te he jurado
-yo de hierro, tú de aire-
de veleta.

Pedro Salinas, 1924.

H. M. R.

Mama, now I'm coming home
I'm not all you wished of me
A mother's love for her son
Spoken, help me be
Yeah, I took your love for granted
And all the things you said to me,
I need your arms to welcome me
But a cold stone's all I see

J. Hetfield / L. Ulrich

Se ha ido. Su cuerpo es ahora sólo una carcasa fría y vacía. Aunque no puedo evitar pensar que llevaba ya mucho tiempo siéndolo, y que con la muerte su memoria recupera la dignidad y la humanidad que había perdido en los últimos años, tampoco puedo evitar sentir la comezón, pensar en que de no ser así, el olvido al que algunos la hemos desterrado estos últimos años es imperdonable. Pero ya no tiene remedio.

Durante toda la noche me visitaban recuerdos de su dulzura y de su severidad, de su caracter inquebrantable, y de su infatigable dedicación a los suyos. Ya no podrán ser más que recuerdos. El ser humano es arrojado al mundo sin contemplaciones, condenado desde su nacimiento a sufrir la pérdida, primero de lo que ama y en última instancia de si mismo. Nada de lo que haga le permitirá escapar del paso inexorable del tiempo y de la única certeza que puede aprehender: la muerte. Nadie nos pide nuestro consentimiento para aceptar el agridulce regalo del primer aliento, pero aún así se nos imponen severas condiciones sobre su uso.

Se ha ido. Su cuerpo es ahora sólo una carcasa fría y vacía. Descanse en paz. Su memoria vive en nuestros corazones.

DVB

DVB

Costo del gueno Vendo costo de guena calidas ha chabale rollao y no venir lo menorer.
Esperar al lao de la bentana de detras mi casa y en lo banco de asentarse.
no llamar la atension o no su vendo na.
podei silvar o llamarme y sargo po la bentana | me llamo marcos
vale 20 uros una barrita
ta bien. planos
(tituto)

España va bien. Marcos R. I., de 32 años y residente en Badalona, fue detenido el jueves por tráfico de estupefacientes. La pista que condujo a los Mossos hasta el sospechoso fue la aparición de folletos como el arriba mostrado en el popular barrio de Sant Roc, del que es vecino Marcos. Aunque los agentes pensaron en principio que se trataba de una broma, el mapa del folleto les condujo hasta la casa del sospechoso, ante la cual presenciaron una docena de transacciones que seguían el procedimiento descrito en el folleto. De lo que seguro que no podrán acusarlo es de publicidad engañosa.

Seremos la octava economía del mundo, pero como país damos bastante penita.

El balbuceo y el verdadero sentido

'Lightly men talk of saying what they mean. Often when he was teaching me to write in Greek the Fox would say, "Child, to say the very thing you really mean, the whole of it, nothing more or less than what you really mean; that's the whole art and joy of words." A glib saying. When the time comes to you at which you will be forced at last to utter the speech which has lain at the center of your soul for years, which you have, all that time, idiot-like, being saying over and over, you'll not talk about joy of words. I saw well why the gods do not talk to us openly, nor let us answer. Till that word can be dug out of us, why should they hear the babble that we think we mean? How can they meet us face to face till we have faces?' C.S. Lewis

 

Nos ha pasado a todos mil veces. Quiere uno decir algo importante que lleva dentro y no acierta a encontrar las palabras adecuadas. Las ideas y los sentimientos que uno quiere expresar son fuertes y claros, nítidos, en el corazón. Pero al pronunciarlos se convierten en un tartamudeo ininteligible e idiota.

Lewis va mucho más allá. Hay momentos en la vida en los que uno considera centrales unos principios, unos deseos y anhelos, y construye en torno a ellos y su consecución un proyecto vital. En la persecución de estos objetivos, y mediante los éxitos y fracasos alcanzados, va uno escribiendo las páginas de su existencia, y en mayor o menor medida da también algunas pinceladas -o brochazos- en las páginas de los demás, como ellos lo hacen en las nuestras. Pero también hay momentos en la vida en los que uno echa la vista atrás y hace repaso, y cae en la cuenta, con una mezcla de divertimento y nostalgia, pero muchas veces también con ciertas dósis de pesar y propósito de enmienda (nunca cumplido), de que aquellos motores que veía tan centrales en su día parecen hoy un balbuceo, no por interior menos idiota, sino más.

¿Llegaré, como la protagonista de la novela de Lewis, algún día a encontrar y ser capaz de articular esa palabra que se encierra en lo más hondo de mi ser? Tal vez sea ese el momento en que pueda mirar a los Dioses cara a cara.

 

 

 

 

 

 

 

Semana Santa y programación

Semana Santa y programación

Vuelve la semana santa. Y vuelven con ella, como todos los años, un racimo de películas que ya peinan canas y que se agrupan todas en un género que podríamos llamar peplum pascual. Son pelis de romanos en las que el tema de los protocristianos aparece de alguna u otra forma. Ben Hur, Quo Vadis, La Túnica Sagrada, o Barrabás, son buenos ejemplos de este género, que puede llegar a conseguir que algunos le cojamos a la Semana Santa el mismo asco que ya le tenemos a la Navidad. Ya podían poner La Vida de Brian, o La Última Tentación.

Por si no fuera suficiente con las de siempre, aprovechando la ocasión nos endiñan una buena dosis de telefilmes basura de serie B, o C, o D, que repiten la temática de las clásicas. El fin de semana pasado cayeron por lo menos un Jesús y un Moisés. Como los teleflines de familias yankis desestructuradas, pero varios milenios antes, que tanto en el caso de Jesús como en el de Moisés se trata de familias, como poco, desestructuradas.

Pero no todo iba a ser malo: los programadores hacen penitencia y se redimen con otra peli. Cuelan entre los bodrios de larga duración una gran joya del cine (también de larga duración): Espartaco. Es curioso que ésta caiga en el saco de las otras, cuando no aparece en ella Cristo por ningún lado. Me la veo todas las Semanas Santas. Un canto al amor y a la libertad, escrito por un Dalton Trumbo en la semiclandestinidad. Me gusta especialmente la partitura, de Alex North. De escenas, si me dan a elegir me quedo con la del beso en escorzo.